Miguel Herrera completó hace poco el bootcamp en Desarrollo Web Full Stack en The Bridge. Quisimos hablar con él para conocer mejor su experiencia, desde sus motivaciones para unirse al bootcamp hasta los desafíos a los que se enfrentó y los logros que ha conseguido desde entonces. Sumergirse en el mundo del desarrollo web no es sencillo, pero Miguel lo ha disfrutado y queremos ver a través de su ojos y su experiencia como estudiante, qué es lo mejor y qué hace falta para acabar convertido en un experto Web Developer.
Miguel, cuéntanos cómo ha sido tu experiencia en el bootcamp de Desarrollo Web Full Stack.
Pues tengo que decir que ha sido una experiencia muy gratificante. No es sencillo dar el paso y decidir estudiar otro campo que no tiene relación con tu background académico; sin embargo, lo que en un principio da un poco de vértigo, acaba siendo muy gratificante. He tenido que estudiar mucho y, sobre todo, superar grandes barreras como la frustración. Ver que, finalmente, eres capaz de conseguir lo que te propones y cómo tus compañeros y profesores te validan, es una sensación fantástica.
Y echando la vista atrás, ¿qué es lo que más destacarías de tu experiencia?
Sin duda el esfuerzo mental que he tenido que realizar para, no solo entender el temario, sino para poder gestionar todas las emociones que conlleva estudiar un bootcamp. Se aprende mucho de gestión emocional, y eso es algo que compartimos todos los alumnos que pasamos por un tipo de formación de este estilo.
¿Cómo viviste la experiencia de enfrentarte de manera práctica e intensiva a este tipo de formación?
Fue muy duro, sobre todo las primeras semanas. Aunque se esté acostumbrado a estudiar, como era mi caso, tuve que poner en práctica la gestión de todas las emociones que un formato de estudio como este conlleva. La frustración es la que manda durante todo el curso debido a la intensidad de la carga lectiva, haciéndote creer que no acumulas conocimiento. Sabía que tendría que dedicarle muchas horas al día desde el primer momento, por lo que me organicé unas rutinas de estudio y ejercicio, además del resto de gestiones diarias.
Una vez habías avanzado en el bootcamp de The Bridge, ¿qué te aportó la llegada del Desafío de Tripulaciones?
El Desafío de Tripulaciones fue toda una experiencia. Aunque se esté acostumbrado a trabajar en equipo, el formato que ofrece el bootcamp es muy diferente a lo que solemos trabajar, siendo este un formato inmersivo de dos semanas en las que tienes que trabajar codo con codo con tus compañeros, no solo de tu misma vertical, sino de otras muy diferentes para poder sacar adelante un proyecto. Un MVP real, que podría ser válido para una empresa, y que hay que presentar delante de un cliente. Ello conlleva mucha organización por parte del alumnado para saber trabajar en equipo, poniendo el foco en las actividades propias pero sin perder de vista el objetivo común del proyecto.
Y en el aspecto profesional ¿cómo te ha ayudado el bootcamp en Desarrollo Web Full Stack en The Bridge?
Estudiar el bootcamp me ha ayudado mucho en el campo profesional. Vengo de un sector de estudio totalmente diferente y, gracias al bootcamp de The Bridge, he podido conseguir un empleo en IT, aún costándome un poco. Haber estudiado Desarrollo Web Full Stack no solo ha hecho que aprenda cómo crear páginas web o entender código, sino que me ha hecho abrirme a un mundo desconocido para mí, aprendiendo que hay más ámbitos laborales a parte de los ofrecidos por las academias y a conocer mejor qué es lo que quiero en mi futuro profesional, dándome cuenta de las habilidades y fortalezas con las que ya cuento y sabiendo explotarlas. Si no hubiera estudiado el bootcamp, puede que no me hubiera dado cuenta de esto.
¿Recomendarías a otra persona que aceptase el reto de estudiar un bootcamp?
Totalmente. Le recomendaría estudiar un bootcamp, en cualquiera de las cuatro verticales que ofrece The Bridge, ya que, no solo aprendes aspectos de carácter técnico y profesional, sino que tus habilidades sociales y personales aumentan. Es muy completo en todos los sentidos, así que si alguien se lo está pensando… ¡Que se anime!.


