Abierto el plazo de las nuevas convocatorias

De la formación al éxito:

Begoña Rodríguez

Apasionada de la tecnología desde niña pero con una trayectoria académica en Ciencias Sociales —Periodismo, Ciencias Políticas y Filosofía—, Begoña Rodríguez llegó a nuestro bootcamp de Ciberseguridad buscando el primer escalón para reinventar su carrera. Sin un background técnico previo, encontró en la formación intensiva y práctica de The Bridge la oportunidad de aprender haciendo y abrirse un nuevo horizonte profesional en el sector tecnológico, mucho más alineado con sus intereses y con el futuro que quiere construir.

Experiencia previa: Marketing, Atención al Público

Puesto: Ciberseguridad

Trabaja en: Cybersecurity Consultant

¿Qué te motivó a elegir el bootcamp como tu próximo paso en formación profesional y por qué optaste por The Bridge?
Desde niña he sido una apasionada de la tecnología y de lo que ésta puede aportar al mundo. Pero, los devenires de la vida y mi incapacidad para los números, me llevaron a seguir un camino educativo en Ciencias Sociales, estudiando Periodismo, Ciencias Políticas y Filosofía, que es lo que siempre había querido, aunque en el plano de la empleabilidad no fueran la mejor opción.

Por no tener un background formativo relacionado con la ingeniería o un FP tecnológico, el bootcamp me ofrecía el primer escalón para poder acceder a la Ciberseguridad. Era una oportunidad de aprender mucho en poco tiempo, centrando los objetivos a conseguir en pocas semanas, con una metodología práctica donde aprender haciendo y no quedándose solo en teoría vacía que no sabes cómo implementar después del curso.

¿Cómo era tu situación profesional antes del bootcamp y cómo ha cambiado desde entonces?
Antes del bootcamp estaba en un punto de bloqueo profesional. Había terminado mis estudios universitarios, pero no encontraba oportunidades acordes a mi perfil. Trabajaba en un empleo que me pagaba las facturas, pero que no tenía relación alguna con mi formación, mientras estudiaba oposiciones como única alternativa viable de encontrar un buen empleo.

Tras el bootcamp, mi situación ha cambiado de forma exponencial. Se abrió ante mi un nuevo horizonte profesional dentro del ámbito tecnológico, un sector con muchas más oportunidades de las que imaginaba para perfiles heterogéneos como el mío. Ahora tengo una dirección clara hacia donde ir, un campo donde crecer y un futuro profesional mucho más alineado con mis intereses.

¿Cómo fue tu experiencia y qué fue lo que más te gustó?
La experiencia fue muy intensa y transformadora. La primera semana es un baño de realidad. Apareces exultante de ganas de aprender, pero la novedad va pasando y descubres que el camino va a ser mucho más pedregoso de lo que parecía en un primer momento.

Reconozco que las primeras dos semanas sufrí un empacho de información. Demasiados conceptos nuevos, sin tiempo de procesarlos ni asimilarlos. Un mundo totalmente ajeno a lo que estaba acostumbrada a hacer y me surgieron muchas dudas. Se me pasó por la cabeza en varias ocasiones el «¿qué hago yo aquí?», ¿estoy perdiendo el tiempo o realmente puedo labrarme una carrera laboral con esto?».

Gracias al apoyo y los consejos de mi profesora y nuestros dos Teacher Assistants, entendí que era un sentimiento normal, que era el momento de absorber toda aquella información, dejarme fluir y disfrutar la experiencia. En ese momento, es cuando empiezas a deleitarte de la aventura en la que te has embarcado. Comienzas poco a poco a ver la luz, echas la vista atrás y contemplas que, ahora, puedes resolver cuestiones que hace pocos días ni entendías.

El bootcamp ha sido un aprendizaje técnico, pero también me ha llevado a un cambio de mentalidad: aprender, desaprender, equivocarse y volver a intentarlo. Además, tengo recuerdos muy bonitos con los compañeros y profesores.

¿Qué mensaje le darías a alguien que está buscando un impulso para crecer profesionalmente y considera hacer un bootcamp con nosotros?
Recomendaría este tipo de formación a alguien que esté dispuesto a aparcar todo y tener una dedicación exclusiva a ello. Es una apuesta all in por uno mismo y tu futuro.

Quien se embarque en esta ruta, que tenga muy claro que quiere mejorar su futuro profesional y que va a poner todo lo necesario de su mano para conseguirlo.

También aconsejaría muchas dosis de paciencia con uno mismo, porque al principio, puede ser un reto el aterrizar en un curso intensivo. Es un camino exigente, sí, pero tremendamente enriquecedor. Invitaría a cualquiera que tenga la oportunidad de hacerlo, que no lo pensara ni un segundo.

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