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Agentes de IA: ¿Code o No-Code?

La forma en que construimos sistemas de información está cambiando a una velocidad vertiginosa. Atrás quedaron los días en que todo requería largas líneas de código y perfiles ultra-especializados. Hoy, la revolución de la IA Generativa ha impulsado un debate crucial: ¿debemos construir sistemas inteligentes con frameworks de código robustos, o podemos aprovechar la sencillez de las plataformas no-code y low-code?

Este cambio es clave para quienes buscan ser ingenieros de IA. Entender no solo cómo funciona un modelo de lenguaje grande (LLM), sino cómo integrarlo en un flujo de trabajo, es fundamental. Si buscas dominar tanto la arquitectura como la implementación de estos sistemas, nuestro Máster IA Generativa Avanzada te prepara para tomar decisiones informadas sobre la infraestructura y el despliegue.

La historia del desarrollo: del código a las plataformas visuales

La discusión entre construir con código (coders) y sin código (no-coders) se remonta a los inicios de la programación.

  • Los inicios: originalmente, el desarrollo requería lenguajes de scripting y alta experiencia técnica. Eran soluciones potentes, pero muy cerradas al usuario no técnico.

  • Años 80 y 90: surgieron plataformas visuales que permitían representar procesos con gráficos. Esto hizo el desarrollo más accesible vía navegador, pero a menudo implicaba altos costes de licencia y dependencias de proveedores específicos.

  • La era del código abierto (Airflow): el auge de plataformas de código abierto permitió definir procesos en lenguajes de alto nivel como Python. Esto mejoró la flexibilidad, aunque seguían siendo soluciones técnicas dirigidas a usuarios de IT.

La última década trajo consigo la revolución de las plataformas en la nube con edición visual, eliminando la necesidad de instalaciones en servidores. Estas han evolucionado a enfoques híbridos, permitiendo dibujar procesos y, a la vez, inyectar código (JavaScript o Python) donde se necesitan funcionalidades específicas. Esta flexibilidad sentó las bases para el desarrollo de agentes inteligentes.

Agentes y LLMs

Es esencial diferenciar entre los dos motores de esta revolución:

  • LLMs (Modelos de lenguaje grande): son el «cerebro», modelos que responden a texto. Por sí solos, son poderosos pero pasivos.

  • Agentes: son los intermediarios que interactúan con el usuario, otros procesos y el LLM. Un agente puede ejecutar tareas como buscar en internet, gestionar la memoria de la conversación o definir el flujo de interacción. Chat GPT, por ejemplo, es un agente, mientras que GPT es el LLM.

La flexibilidad para definir el flujo de interacción es lo que hace a los agentes tan valiosos, ya que pueden integrar nuevas herramientas y técnicas en un flujo de trabajo.

Plataformas No-Code/Low-Code para la creación de agentes

Plataformas como N8N o Flowwise facilitan enormemente la creación de agentes. En ellas, se puede construir un flujo de trabajo que se activa por un evento (un trigger de chat) y añade un agente que interactúa con un LLM.

  • Visual y amigable: estas plataformas ofrecen mucha información visual, lo que facilita la prototipación rápida para usuarios no técnicos.

  • Restricciones: sin embargo, pueden ser restrictivas para quienes buscan un control más férreo, especialmente en la gestión de flujos complejos. Un proceso que parece simple, como validar una consulta SQL, puede requerir múltiples «cajas» interconectadas, lo que dificulta la visión de conjunto y la gestión.

Code vs. No-Code: escalabilidad y control

Al comparar el desarrollo de agentes con plataformas no-code frente a frameworks de código (como LangChain), la diferencia clave reside en el control y la escalabilidad:

Comparativa: desarrollo No-Code/Low-Code vs. desarrollo con Código

Curva de Aprendizaje:

  • El desarrollo No-Code / Low-Code tiene una curva de aprendizaje baja, siendo ideal para la prototipación rápida y para usuarios con menos experiencia técnica.

  • El desarrollo con Código tiene una curva de aprendizaje inicialmente más alta, pero resulta mucho más flexible y potente a largo plazo.

Versionado y mantenimiento:

  • En plataformas No-Code / Low-Code, el versionado y el mantenimiento pueden ser difíciles si la plataforma no ofrece herramientas robustas; los flujos largos tienden a volverse inmanejables.

  • El desarrollo con Código es robusto en este aspecto, ya que ofrece historial, versionado y una gestión de dependencias fiable.

Control:

  • Las soluciones No-Code / Low-Code son restrictivas si se requiere personalizar funcionalidades clave o tener un control detallado sobre los procesos.

  • El desarrollo con Código proporciona el máximo control sobre el modelo, las herramientas y el flujo de trabajo del agente.

Ciberseguridad:

  • Con No-Code / Low-Code, las pruebas de seguridad (DAST y SAST) suelen requerir ser encapsuladas en workflows específicos para su evaluación.

  • El enfoque con Código permite que la ciberseguridad esté integrada y sea robusta dentro del ciclo de desarrollo (DevSecOps).

Para cerrar la brecha, están surgiendo soluciones híbridas. Herramientas como Langflow permiten construir agentes visualmente con cajas y flechas (para usuarios no-code), pero ofrecen la capacidad de editar el código subyacente de cada caja (para desarrolladores). Esta es una tendencia clave en el futuro de la ingeniería de IA.

De prototipo a producción

Llevar un agente de IA a producción es mucho más que conectar un LLM. La clave está en la plataforma y el gobierno de la solución, incluyendo la validación, la garantía de respuestas correctas y el monitoreo constante.

Para una implementación exitosa, se aconseja:

  1. Empezar desde abajo: aplicar agentes a procesos de bajo valor añadido pero alto coste personal (responder FAQs de documentación, monitoreo simple).

  2. Evaluar el equipo: elegir la herramienta según el perfil de tu equipo: código para desarrolladores, no-code para equipos cercanos al negocio.

  3. Monitoreo continuo: monitorear cómo interactúan los usuarios, el coste de mantenimiento y la adaptación de la solución ante cambios en las plataformas base.

Las soluciones multiagente, donde varios agentes con roles y herramientas específicas (búsqueda, knowledge base) trabajan juntos, son especialmente útiles para tareas complejas.

En resumen, la elección entre code y no-code depende del contexto, pero el futuro exige profesionales con la capacidad de entender y gestionar ambos mundos. Un ingeniero de IA debe ser capaz de poner modelos en producción, conectar flujos, testarlos rigurosamente y asegurar su funcionamiento a largo plazo, sin importar la herramienta que use.

Si buscas ser el arquitecto de estos sistemas en tu empresa, el Máster en IA Generativa Avanzada te proporcionará los fundamentos para dominar la implementación, el testing y la arquitectura de agentes robustos y escalables.

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La forma en que construimos sistemas de información está cambiando a una velocidad vertiginosa. Atrás quedaron los días en que todo requería largas líneas de código y perfiles ultra-especializados. Hoy, la revolución de la IA Generativa ha impulsado un debate crucial: ¿debemos construir sistemas inteligentes con frameworks de código robustos, o podemos aprovechar la sencillez de las plataformas no-code y low-code?

Este cambio es clave para quienes buscan ser ingenieros de IA. Entender no solo cómo funciona un modelo de lenguaje grande (LLM), sino cómo integrarlo en un flujo de trabajo, es fundamental. Si buscas dominar tanto la arquitectura como la implementación de estos sistemas, nuestro Máster IA Generativa Avanzada te prepara para tomar decisiones informadas sobre la infraestructura y el despliegue.

La historia del desarrollo: del código a las plataformas visuales

La discusión entre construir con código (coders) y sin código (no-coders) se remonta a los inicios de la programación.

  • Los inicios: originalmente, el desarrollo requería lenguajes de scripting y alta experiencia técnica. Eran soluciones potentes, pero muy cerradas al usuario no técnico.

  • Años 80 y 90: surgieron plataformas visuales que permitían representar procesos con gráficos. Esto hizo el desarrollo más accesible vía navegador, pero a menudo implicaba altos costes de licencia y dependencias de proveedores específicos.

  • La era del código abierto (Airflow): el auge de plataformas de código abierto permitió definir procesos en lenguajes de alto nivel como Python. Esto mejoró la flexibilidad, aunque seguían siendo soluciones técnicas dirigidas a usuarios de IT.

La última década trajo consigo la revolución de las plataformas en la nube con edición visual, eliminando la necesidad de instalaciones en servidores. Estas han evolucionado a enfoques híbridos, permitiendo dibujar procesos y, a la vez, inyectar código (JavaScript o Python) donde se necesitan funcionalidades específicas. Esta flexibilidad sentó las bases para el desarrollo de agentes inteligentes.

Agentes y LLMs

Es esencial diferenciar entre los dos motores de esta revolución:

  • LLMs (Modelos de lenguaje grande): son el «cerebro», modelos que responden a texto. Por sí solos, son poderosos pero pasivos.

  • Agentes: son los intermediarios que interactúan con el usuario, otros procesos y el LLM. Un agente puede ejecutar tareas como buscar en internet, gestionar la memoria de la conversación o definir el flujo de interacción. Chat GPT, por ejemplo, es un agente, mientras que GPT es el LLM.

La flexibilidad para definir el flujo de interacción es lo que hace a los agentes tan valiosos, ya que pueden integrar nuevas herramientas y técnicas en un flujo de trabajo.

Plataformas No-Code/Low-Code para la creación de agentes

Plataformas como N8N o Flowwise facilitan enormemente la creación de agentes. En ellas, se puede construir un flujo de trabajo que se activa por un evento (un trigger de chat) y añade un agente que interactúa con un LLM.

  • Visual y amigable: estas plataformas ofrecen mucha información visual, lo que facilita la prototipación rápida para usuarios no técnicos.

  • Restricciones: sin embargo, pueden ser restrictivas para quienes buscan un control más férreo, especialmente en la gestión de flujos complejos. Un proceso que parece simple, como validar una consulta SQL, puede requerir múltiples «cajas» interconectadas, lo que dificulta la visión de conjunto y la gestión.

Code vs. No-Code: escalabilidad y control

Al comparar el desarrollo de agentes con plataformas no-code frente a frameworks de código (como LangChain), la diferencia clave reside en el control y la escalabilidad:

Comparativa: desarrollo No-Code/Low-Code vs. desarrollo con Código

Curva de Aprendizaje:

  • El desarrollo No-Code / Low-Code tiene una curva de aprendizaje baja, siendo ideal para la prototipación rápida y para usuarios con menos experiencia técnica.

  • El desarrollo con Código tiene una curva de aprendizaje inicialmente más alta, pero resulta mucho más flexible y potente a largo plazo.

Versionado y mantenimiento:

  • En plataformas No-Code / Low-Code, el versionado y el mantenimiento pueden ser difíciles si la plataforma no ofrece herramientas robustas; los flujos largos tienden a volverse inmanejables.

  • El desarrollo con Código es robusto en este aspecto, ya que ofrece historial, versionado y una gestión de dependencias fiable.

Control:

  • Las soluciones No-Code / Low-Code son restrictivas si se requiere personalizar funcionalidades clave o tener un control detallado sobre los procesos.

  • El desarrollo con Código proporciona el máximo control sobre el modelo, las herramientas y el flujo de trabajo del agente.

Ciberseguridad:

  • Con No-Code / Low-Code, las pruebas de seguridad (DAST y SAST) suelen requerir ser encapsuladas en workflows específicos para su evaluación.

  • El enfoque con Código permite que la ciberseguridad esté integrada y sea robusta dentro del ciclo de desarrollo (DevSecOps).

Para cerrar la brecha, están surgiendo soluciones híbridas. Herramientas como Langflow permiten construir agentes visualmente con cajas y flechas (para usuarios no-code), pero ofrecen la capacidad de editar el código subyacente de cada caja (para desarrolladores). Esta es una tendencia clave en el futuro de la ingeniería de IA.

De prototipo a producción

Llevar un agente de IA a producción es mucho más que conectar un LLM. La clave está en la plataforma y el gobierno de la solución, incluyendo la validación, la garantía de respuestas correctas y el monitoreo constante.

Para una implementación exitosa, se aconseja:

  1. Empezar desde abajo: aplicar agentes a procesos de bajo valor añadido pero alto coste personal (responder FAQs de documentación, monitoreo simple).

  2. Evaluar el equipo: elegir la herramienta según el perfil de tu equipo: código para desarrolladores, no-code para equipos cercanos al negocio.

  3. Monitoreo continuo: monitorear cómo interactúan los usuarios, el coste de mantenimiento y la adaptación de la solución ante cambios en las plataformas base.

Las soluciones multiagente, donde varios agentes con roles y herramientas específicas (búsqueda, knowledge base) trabajan juntos, son especialmente útiles para tareas complejas.

En resumen, la elección entre code y no-code depende del contexto, pero el futuro exige profesionales con la capacidad de entender y gestionar ambos mundos. Un ingeniero de IA debe ser capaz de poner modelos en producción, conectar flujos, testarlos rigurosamente y asegurar su funcionamiento a largo plazo, sin importar la herramienta que use.

Si buscas ser el arquitecto de estos sistemas en tu empresa, el Máster en IA Generativa Avanzada te proporcionará los fundamentos para dominar la implementación, el testing y la arquitectura de agentes robustos y escalables.

Agentes de IA Code y No-Code con LLMs